El espacio es el sueño de las empresas más grandes del mundo. El fabricante japonés Toyota Motor Corporation no es una excepción. Acaba de firmar un acuerdo de investigación conjunta para trabajar en un vehículo lunar presurizado tripulado con la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA).

JAXA y Toyota anunciaron que el rover alimentado con hidrógeno, que ayudará a la humanidad a explorar la superficie de la Luna, y algún día también Marte, ha sido bautizado como “LUNAR CRUISER”.

El apodo LUNAR CRUISER fue elegido por el sentimiento familiar que ofrece a las personas involucradas en el desarrollo y la fabricación del prototipo de vehículo como parte del proyecto de investigación conjunta, así como por la familiaridad que proporcionará al público en general“, explica la agencia japonesa, en una declaración conjunta con Toyota. El nombre, que hace referencia al Toyota Land Cruiser SUV, se decidió en base a la calidad, durabilidad y fiabilidad que se espera del vehículo lunar presurizado. Aún más, viajará por el desconocido y duro entorno de la superficie de la Luna.

El vehículo de seis ruedas tendría aproximadamente seis metros de largo, cinco metros de ancho y unos 3,8 metros de alto, con un espacio vital de 13 metros cúbicos. Está diseñado para dos, pero puede transportar hasta cuatro personas en caso de emergencia y tiene una autonomía de más de 10.000 km. Usando la combinación de celdas de combustible y paneles solares fotovoltaicos, el LUNAR CRUISER puede reciclar el agua de nuevo en hidrógeno para aumentar su autonomía.

Actualmente, las empresas se encuentran en la parte de diseño del proyecto, que incluye la “identificación de los elementos tecnológicos que deben desarrollarse en el rover y la elaboración de especificaciones para el prototipo”, poco después fabricarán las piezas y un prototipo de rover, que se evaluará en 2021.

La investigación también comprende el uso de simulaciones para confirmar el rendimiento energético y la disipación de calor durante la conducción, la fabricación y evaluación de prototipos de neumáticos y el uso de modelos de realidad virtual y a escala real para considerar la disposición del equipo en la cabina.

Se tiene previsto disponer de un modelo a escala real en 2022 con el que llevar a cabo las primeras recopilaciones de datos, construir un prototipo funcional en 2024 y, ya en 2029, crear el modelo que volará a la Luna.

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